¿Por qué los seres humanos somos tan vengativos?

Nadie dijo que la vida era justa. A veces las personas nos hacen sufrir, en grados más altos o bajos, pero nos lastiman después de todo. Las personas reaccionamos de manera distinta ante el dolor, algunas personas somos más complicadas y rencorosas que otras, y cuando alguien nos ha hecho daño queremos que “pague” y no dejamos que la vida naturalmente le devuelva lo que ha entregado ¡No! Queremos hacer “justicia” bajo nuestros propios “Términos y condiciones”.

Antes de seguir profundizando en este tema, no estamos a favor de la venganza, ni de ningún tipo de violencia o malos sentimientos, que solo enferman el sistema nervioso de quién está sufriendo.

Pero vamos a lo que nos interesa y a responder la pregunta de ¿Por qué los seres humanos somos tan vengativos? Obviamente no podemos generalizar, pero es un hecho innegable de que hay muchas personas que se dejan llevar por su sed de venganza día con día y es un hecho que se puede observar en los noticias todos los días. Puedo apostar que todas las personas que recibimos información de los medios de comunicación, hemos sido testigos de noticias como “Mujer corta el miembro de marido por infidelidad” o “Hombre publica video intimo de su ex novia” y ese tipo de noticias.

Según un estudio llevado a cabo por University College de Londres, dirigido por la neurobióloga Tania Singer, indica que la venganza está relacionada con el apetito y la satisfacción.

En este estudio se encontró que el área cerebral que produce la alegría, el estriado dorsal, se activa cuando una persona “castiga” a otra tras haber cometido una mala conducta que pudo dañar a otra.

 

En otra línea, el doctor Harmon-Jones, neurocientífico de la Universidad de Wisconsin descubrió que la corteza prefrontal izquierda se activa tanto cuando se insulta como cuando se ha de satisfacer una necesidad como el comer. Es decir; se activa la misma zona de recompensa al expresar el mal y desahogarnos que en saciar el hambre.

Por otra parte, se sostiene que evolutivamente la venganza ha surgido como mecanismo de control social altruista. Un  estudio hecho en Suiza y publicado en la revista Science parece aprobar esta teoría. El individuo que cobra venganza realiza un castigo altruista, al sacrificar su propia bienestar, penalizando a alguien que se ha portado mal.

Científicos de la Universidad de Zúrich ejecutaron un juego con diversos voluntarios, en el que utilizaban dinero real.  En dicho juego se forzaba a que uno de los participantes traicionara al grupo. Al escanear sus cerebros, se pudo observar que mientras aplicaban las medidas punitivas al traidor social se activaban áreas cerebrales relativas a los mecanismos de recompensa, lo cual explica la sensación de satisfacción.

Dominique de Quervain, director del experimento, lo explica así:

“El hecho de que la gente encuentre placer en castigar las malas acciones ajenas puede que sea un mecanismo evolutivo que se generó hace miles de años. Cuando aún no existían organizaciones encargadas de impartir justicia, la venganza era un arma necesaria para la supervivencia”.

¿Qué hace que unas personas sean más vengativas que otras?

Referente a características psicológicas de personas más vengativas que otras, el psicólogo social Mckee, investigador de psicología social de la Universidad de Adelaida en Australia, publicó un artículo donde afirmaba que “la gente más vengativa es aquella que se siente motivada por el poder, la autoridad y el estatus. Tienen una personalidad menos tolerante y menos benévola” Lo que nos demuestra el tipo de personas que estarían más motivadas a llevar a cabo comportamientos vengativos.

La cultura y la sociedad también influyen. El Psicólogo Michele Gelfand, profesor de la Universidad de Maryland College Park, en uno de sus estudios encontró algunas diferencias culturales en cuanto al acto de venganza y expuso que por ejemplo ; “los estudiantes de Estados Unidos se sienten más ofendidos cuando se violan sus derechos, mientras que los estudiantes coreanos se sienten más ofendidos cuando violan su sentido del deber y la obligación”. Este investigador también encontró que los colectivos tienen más probabilidades de ser más vengativos que los individualistas. En sus propias palabras afirmó “en las culturas más colectivistas, la venganza se contagia más”

¡Cuidado con la venganza!

Las investigaciones también señalan que una persona que ha cometido su venganza no siempre se siente mejor, los resultados mostraron que la venganza parece ser insaciable, porque se entra en un ciclo de revanchas que crece. Con el paso del tiempo los castigadores se pueden sentir peor que los seres humanos que no ha podido vengarse (Carlsmith, 2008, revista de Personalidad y Psicología Social)

La venganza no es una buena decisión, lo más sabio es dejar pasar el tiempo. Castigar un mal que nos han hecho puede resultar satisfactorio para el ego, pero no para el alma. Lo mejor es no alimentar los pensamientos de odio, sino al contrario alimentar y nutrir la mente con buenos sentimientos y emociones. Recuerda que el que se enoja, pierde.

¿Cómo vencer la envidia?

Los seres humanos atravesamos emcoiones y sentimientos que pueden ser muy destructivos para nuestra calidad de vida y uno de esos sentimientos que más daño le han hecho a la humanidad es la envidia… ¿Cómo destruirla?

Aquí te dejamos algunos consejos prácticos para que acabes con ese amargo sentimiento que tanto daño te hace y te quita la paz:

1. Haz un recuento de tus cualidades y fortalezas

2. No te compares, esto daña tu amor propio y no te permite reconocerte como un ser único. Pierdes el tiempo y te desgastas mentalmente.
3. Piensa en que todas las personas tienen su momento para brillar, tal vez hoy le toque a alguien más y mañana sea a ti.

4. Usa la envidia positivamente y haz que te motive a lograr tus objetivos.

5. Si notas que a tu alrededor hay una personas que sólo presume su logros para hacerte sentir mal, aléjate. Esa persona también tiene un problema de autoestima.

Sentir envidia hasta cierto punto es normal, pero si llega a obsesionarte o a incidir en tu vida, se puede convertir en un grave problema. Reconocer este sentimiento te ayuda a descubrir tus propias carencias emocionales y a superarlas. ¡Buena suerte!

5 Errores que Debes Evitar al Buscar Trabajo

A veces, la situación de no tener empleo, puede volverse verdaderamente desesperante, lo cual te puede hacer propenso a cometer diversos errores. Y es que encontrar empleo en estas épocas de la segunda década del segundo milenio es todo un arte.

Por eso te traemos los 5 errores que debes evitar cuando estás buscando tu empleo ideal.Según Secretary Plus, consultora especializada en Recursos Humanos, son muchos los errores que se comenten a la hora de comenzar el proceso de encontrar un nuevo puesto de trabajo. Yolanda Álvarez, General Manager de Secretary Plus, destaca cuáles son los cinco errores más comunes que habría que evitar en este proceso

1.Enviar un curriculum vitae desactualizado que parece decir “no tengo ganas de encontrar empleo”. Sin duda nuestra historia profesional es la primera herramienta a la hora de acceder a un nuevo puesto de trabajo pero lo cierto es que muchos currículos que llegan a las empresas no están lo suficientemente revisados o adaptados para el puesto al que se presentan. En definitiva, se trata de evitar enviar uno que parezca decir “no tengo ganas de revisar mi perfil”. Es imprescindible disponer de un perfil profesional actualizado a cada solicitud que hagamos.

2. Hacer un currículo vital demasiado extenso pero poco concreto. Un perfil profesional escueto es casi tan malo como uno excesivo. Un error muy perjudicial en el que suelen caer los candidatos es el de extenderse en pormenores pero al mismo tiempo, no dar toda la información necesaria. Por ejemplo, las fechas de inicio y finalización de empleos, etc.

3.Aspirar a un puesto para el que no cumples con todos los requisitos. En muchas ocasiones, la desesperación que provoca el no conseguir el objetivo deseado, es decir, encontrar un puesto de trabajo, lleva a muchos candidatos a enviar currículos a cualquier puesto sin definir correctamente su perfil. Por eso, es esencial informarse bien de la oferta a la que se está presentando la candidatura y conocer los requisitos que se están solicitando, para saber si realmente se cumple con ellos.

4-No cuidar todos los detalles en la entrevista. El momento cumbre de la búsqueda de empleo. Por este motivo, es esencial cuidar todos los detalles. A parte de las consabidas consideraciones como no llegar tarde o silenciar el móvil, la clave está en que el candidato se convierta en el principal defensor de su currículo. Al llegar a la conversación con el entrevistador no se puede titubear sobre lo que se ha realizado con anterioridad en otros trabajos o sobre nuestra formación. Por eso, el currículo tendrá que estar en mente y ser conocido en toda su amplitud.

Por otro lado, es importante no alargarse en las respuestas y contestar únicamente a lo que se está preguntando. Hablar demasiado puede ser altamente perjudicial. “Aunque en el curriculum vitae redactes qué has hecho será en la entrevista de selección – señala Yolanda – donde el entrevistador descubrirá el cómo, cuándo y porqué de tu trayectoria profesional, académica y personal, por lo que conviene preparar cuidadosamente ambos aspectos: lo que enviamos a la empresa y lo que explicamos y cómo lo explicamos cuando hemos conseguido llegar a la entrevista”.

Si acabas de caer en la cuenta de que cometes alguno de estos errores, ponte las pilas y renueva tu forma de buscar trabajo. Verás como llegan los cambios… ¡Suerte!